Kyle era el chico al que había conocido en el conservatorio. Era un chico americano cuya familia se había afincado en Teruel cuando él tenía dos años. Él oficialmente tocaba el piano, pero era todo un niño prodigio y podía tocar casi cualquier instrumento como si llevara toda la vida haciéndolo… excepto los de cuerda frotada, como el violín. Como tal, hacía dos años que había ido a terminar el Grado superior al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y aún no había terminado el curso allí
El primer año pasó casi desapercibido, pero poco a poco nos habíamos ido gustando y llevábamos como 6 meses, desde el último concierto, con una relación muy extraña… No se podía decir que fuéramos novios “del todo”, pero sí que éramos más que amigos y solo quienes nos conocían bien sabían en qué punto estábamos. Para los demás, podíamos haber pasado como una pareja normal. Desde el principio, ambos sabíamos que ninguno de los dos quería nada serio con nadie de momento, porque preferíamos dedicarnos a terminar nuestras respectivas carreras (Magisterio e Historia del Arte respectivamente, además de Teatro y el conservatorio) sin tener a alguien que por A o por B nos alejara de ello, pero necesitábamos estar juntos de esa forma… rara.
Estaba pensando precisamente en eso cuando me di cuenta de algo: Kyle se iba a venir a Teruel para poder estar más tiempo juntos y yo no iba a estar… Menuda “yo-que-sé” más rara era. Tenía que hablar con él, pues además, no le había dicho que me habían dado la beca que había pedido. Tenía solo dos días para despedirme de él y de mis amigos de Zaragoza… pues a mi psicóloga loca la seguiría viendo por la red, seguro, y ya le diría que me iba en otro momento. Era un momento snif en toda regla… No iba a ver al que era mi mejor amigo en más de 6 meses… Buaahahaha¡¡¡ No me atrevía a llamarle, no sabía por qué, pero TENÍA que hablar con él.
Comimos y me fui a mi cuarto. Tenía que pensar cómo narices me iba a llevar equipaje para 6 meses, teniendo en cuenta que sería como muy caro llevarlo todo en el avión. Entonces me acordé de una libreta donde tenía mis “planes de futuro”. Creía haber pensado en eso bastante antes, y ahí estaba la solución: correo. Se me había ocurrido varios años antes, viendo un reportaje sobre las vacaciones, en el que una familia, en vez de llevarse todo el equipaje con ellos, lo mandaban a su lugar de vacaciones por mensajería. Cuestión resuelta, solo me llevaría ropa adecuada para el verano irlandés, y lo demás lo dejaría para que lo mandara mi madre. Preparé el equipaje pensando que me llevaría toda la tarde, pero estuve demasiado poco tiempo ocupada y tuve que volver a pensar en el tema que no quería pensar: la despedida. En ese momento, salió en la pantalla de mi ordenador la típica ventana de que alguien había iniciado sesión en Messenger. Ese alguien era mi psicóloga loca.
Justfeeltherain dice: Hello everybody¡¡
M.K. Need your smile dice: hola preciosa.
J: ¿Hola? No sera Diah djibhe o algo así?
M: ¿De qué me charras?
J:Ya me han dicho que te vas a Irlanda este curso… Gracias por avisar, eh?
M:Bueno, tampoco se lo he dicho a mucha gente, la verdad… Creo que solo lo sabía Iria, por ejemplo, Kyle ni siquiera lo sabe…
J:¿Qué? Ya estás poniendo Skipe, tengo que hablar muy seriamente contigo.
M: Vale, vale…
Puse Skipe y me recibió con su típica cara de pocos amigos, pero de broma.
-A ver, ¿cómo es eso de que TU NOVIO no sabe que para un año que podeis estar juntos tú te vas a la otra punta de Europa, y nunca mejor dicho?
-Primero, sabes perfectamente que Kyle y yo no somos novios. Segundo, no sabes lo difícil que se me está haciendo decidir si me voy o no, y tercero, quiero decírselo, pero no sé como
-A ver, Kav—Sophie era la única persona que me llamaba por ese nombre. Decía que no entendía por qué teniendo un nombre alucinante no lo usaba.—Primero, Kyle y tú SÍ sois novios. Solo tienes que ver cómo hablas de él y cómo habla él de ti. ¿Que no queréis llamarlo así? Vale, seguir de felicianos por la vida, pero esta es la verdad: Tú estás hasta los huesos por él y él por ti. ¿Más claro? AGUA.
-Vale, vale, no me mates… Tal vez sea así…
-De tal vez nada, ES así.—Seguimos hablando un rato y me ayudó bastante a decidir cómo se lo decía. Me pasó una imagen un poco rara por la cabeza y la deseché inmediatamente, pues SABÍA que nunca iba a pasar. ¿O tal vez sí? Me detuve a pensar un rato en esa cuestión. ¿Me veía con Kyle en esa situación? La respuesta era no, pero no sabía por qué. ¿Podía ser que solo lo viera como algo más que amigo, pero no lo suficiente? Intentaba imaginarme la situación, pero no podía. ¿Por qué? Menos mal que mi interlocutora me sacó de mis pensamientos.
-No quiero ni saber a qué viene esa cara de depresión mortal que se te acaba de poner.
-Es que me he imaginado algo…--A duras penas, se lo conté.
-¿Ves como sois más de lo que tú piensas? Por favor, nena, ya estás pensando en eso, eso solo significa una cosa: que quieres que pase.
-Pero es que esa es la cuestión: No tengo claro si querría que pasara o no. Ni siquiera consigo imaginarme la situación, y mucho menos la situación anterior a esa.
-A ver, eso no es malo, sabes tú todo el tiempo que llevo con Dani y NO hemos llegado a ese punto. No sé, tal vez… ¿Serás mala persona? Ya me has hecho pensar. Pero bueno, sígueme contando.
-Y eso, pues me ha hecho pensar si acaso es que no lo quiero como pensaba.
-¿Sabes lo que pasa? Que creo que sigues con tu idea de que tu primera vez tiene que ser con alguien mayor que tú, y eso no puede ser.—Estábamos hablando cuando alguien más se conectó a Skipe.
-Cambio de conversación, por favor, acaba de conectarse y creo que va a llamar.
-Perfecto, opinión masculina para el tema
-como digas algo, te mato.
-Hombre, si es la aragonesica más guapísima¡¡
-Ya será menos.
-De menos nada
-Si tú lo dices, verdad será.
-Por supuesto que sí. ¿Por qué te crees que eres lo más parecido a una novia que tengo?
-Jajaja, ¿ves como yo tenía razón?
-Hola Sophie, guapa. Vaya, mucho tiempo sin verte.—A partir de ahí, se pusieron a hablar entre ellos de lo último que habían hecho juntos.
-si quereis me voy, eh? Y tú, piano man, no me hagas dientes que aún no me he podido ir de fiesta con ella.—Cambiaron de conversación y en un momento saltó Kyle
-Oye, por cierto, enhorabuena por tu beca. ¿Ya has refrescado el irlandés?
-Vaya, las noticias vuelan. Creo que voy a matar a Iria. Aún no sé si irme, para un año que podemos estar juntos casi todos los días…
-Como no te vayas a Irlanda por mí, te mando yo a nado, bonita. A ver, que yo sepa llevas tanto tiempo queriendo irte que ya has perdido la cuenta. Este verano podemos aprovechar y estar juntos.
-De eso también te quería hablar yo… pasado mañana me voy a Madrid y en menos de dos semanas a Dublín. Hay un curso bastante interesante de teatro y…
-Con más razón entonces. ¿Qué es un año separados? Nada. Además, que no vas a estar tooodo el año allí, ¿o sí? Vendrás para vacaciones y demás…--Lo notaba demasiado poco afectado por el hecho de que estuviéramos lejos un tiempo, y además, sabía que esos dos me ocultaban algo, algo que no conseguí sacarles.
-Por cierto, Kyle, oye, necesito una visión masculina de algo para una prima mía.—Intenté por todos los medios no fulminarla con la mirada para que no se notara que lo de la prima era una bola como una casa.—Lleva bastante tiempo con su novio y el otro día estaba hablando con una amiga suya que va a ser madre, y terminaron hablando de que cuando se unirían ella y Fabrizio, su novio, al club. Entonces a ver, me contó que ella a Fab lo quiere mucho, pero que no se ve en ese punto con él, y entonces se empezó a rallar con que si eso significaba que no lo quería lo suficiente.
-A ver, eso hay que ver lo que hay detrás de todo eso. Primero, ¿cuántos años tiene tu prima?
-24
-¿Y está estudiando o algo? Porque eso es un gran paso.
-Creo que el año que viene quiere empezar un doctorado y él se va a ir de auxiliar de conversación.
-Entonces dile a tu prima que no se tiene que preocupar. Son jóvenes y si tienen planes, pues no es un buen momento. Además, no tiene que preocuparse por eso, no significa que no lo quiera ni mucho menos, perdona por la expresión, pero ¿tu prima es tonta o algo parecido?—Suspiré tranquila. Me había llamado tonta sin saberlo, pero por lo menos tenía su punto de vista sobre el tema y me había quitado un gran peso de encima. Pero aún así, aún me quedaba otro muy grande, y ella lo vio. Qué bien me conocía mi psicóloga loca, madre mía.
-Pero es que hay un punto un poco más delicado… Lo que de verdad le preocupa es que no han estado juntos y tampoco se ve con él en esa situación, y eso es lo que le da por pensar que es que tal vez no t… le quiere lo suficiente.
-Me reitero en mis palabras, con todo el respeto hacia tu prima, es un poquito tonta. En una relación no tiene por qué ser todo sexo, y menos si llevan poco tiempo. Un ejemplo que todos tenemos cerca: Iria y Miguel. Llevaban más de año y medio juntos. Además, eso no se piensa, simplemente llega. Mira que tener que estar dos enanos de 20 años dándole lecciones a una de 24…
-Sí, es que mi prima es muy tonta cuando quiere.—A eso no le podía responder vía Skipe, así que le mandé un
A VER SI LA TONTA VAS A SER TÚ, MONA
Vía Messenger, a lo que respondió riéndose a carcajada limpia
-Creo que nunca entenderé a las mujeres ¿y ahora de qué te ríes?
-Nada, nada, la prima de la que os hablo, que le he mandado un whatsapp esta mañana y ahora se me pica. Es que yo estoy con muchas cosas a la vez, ¿sabeis? Bueno, tortolitos, os dejo, que tengo que salir a hacer unos recadillos antes de que cierren las tiendas.—Nos despedimos y nos quedamos nosotros dos hablando.
-En serio, no deberías ni pensar eso. QUIERO que te vayas. Ese curso de teatro puede ser una gran oportunidad para ti y merece mucho más la pena que yo.
-Porque tú lo digas. Kyle, te quiero un montón, y no quiero que te menosprecies así
-Creía que eras tú la que no pensaba dejar de lado su pasión por un simple chico.
-Bueno, eso fue antes de conocerte. Además, sé que al final me voy a ir, solo que te voy a echar mucho de menos.
-Yo también, pero creo que sabes que yo no dejaría una oportunidad así por ti.—Lo sabía perfectamente desde que le conocí. La música era su pasión y todo lo demás era secundario. No obstante, eso no significaba que no nos quisiéramos el uno al otro como a nadie, aunque no supiéramos como qué.
-es que SABES que como lo hicieras dejaría de hablarte inmediatamente.—Ese era el último empujón que necesitaba para aceptar algo que le habían propuesto.—Y ahora voy a dejar de hablarte para ir a hacer un pequeño recado. No olvides que te adoro.
-Yo más. Nos vemos antes de lo que crees.—Esa era su forma de despedirse habitual, pero no sabía que ahí había algo de verdad.—Lámame cuando llegues a Madrid, por favor.
-OK, lo haré. Ya te echo de menos.—Corté la conexión, me puse música anti depresión y comencé a recoger mi cuarto. Quería dejarlo bien para no verlo hecho una birria cuando volviera, que a saber cuándo sería. A pesar de todo, mi depresión no se fue, sino todo lo contrario. No iba a poder despedirme en persona de mis amigos y eso me ponía bastante triste.












