Como rezaba la película "Escucha a tu destino", "yo creo en la música igual que otros creen en los cuentos de hadas"
Creo que creer en los cuentos de hadas supone un gran esfuerzo, porque tienes que creer en algo que no es tangible. Tal vez la música tampoco lo sea, pero sí lo que te hace vivir. Gracias a la música puedes cumplir grandes (o pequeños) sueños, conocer a grandes personas que, duren lo que duren en tu vida, la marcan para siempre. consiguiendo incluso en apenas una semana marcar un antes y un después, hacerte creer en ti misma. También a otras que te demuestran ser grandes personas hasta que ya no las necesitas, que entonces solo son... personas. Y por último, puedes conocer a grandísimas personas que, las necesites o no, siempre están ahí, compartiendo tus buenos momentos, los no tan buenos, y los mejores.
También el teatro puede crear la misma magia, pero tal vez sea menos... tangible... DE MOMENTO.
En esta historia aparecen de una forma u otra esos tres tipos de personas y ambos sueños, unidos en la misma persona. Las historias son ficticias, pero basadas en sueños reales. Las personas son ficticias (no todas), basadas en personas reales.
Espero que si alguien lee esto, le guste tanto como a mí escribirlo.
#May

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