domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 3

Kyle era el chico al que había conocido en el conservatorio. Era un chico americano cuya familia se había afincado en Teruel cuando él tenía dos años. Él oficialmente tocaba el piano, pero era todo un niño prodigio y podía tocar casi cualquier instrumento como si llevara toda la vida haciéndolo… excepto los de cuerda frotada, como el violín. Como tal, hacía dos años que había ido a terminar el Grado superior al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y aún no había terminado el curso allí
 El primer año pasó casi desapercibido, pero poco a poco nos habíamos ido gustando y llevábamos como 6 meses, desde el último concierto, con una relación muy extraña… No se podía decir que fuéramos novios “del todo”, pero sí que éramos más que amigos y solo quienes nos conocían bien sabían en qué punto estábamos. Para los demás, podíamos haber pasado como una pareja normal. Desde el principio, ambos sabíamos que ninguno de los dos quería nada serio con nadie de momento, porque preferíamos dedicarnos a terminar nuestras respectivas carreras (Magisterio e Historia del Arte respectivamente, además de Teatro y el conservatorio) sin tener a alguien que por A o por B nos alejara de ello, pero necesitábamos estar juntos de esa forma… rara.
Estaba pensando precisamente en eso cuando me di cuenta de algo: Kyle se iba a venir a Teruel para poder estar más tiempo juntos y yo no iba a estar… Menuda “yo-que-sé” más rara era. Tenía que hablar con él, pues además, no le había dicho que me habían dado la beca que había pedido. Tenía solo dos días para despedirme de él y de mis amigos de Zaragoza… pues a mi psicóloga loca la seguiría viendo por la red, seguro, y ya le diría que me iba en otro momento. Era un momento snif en toda regla… No iba a ver al que era mi mejor amigo en más de 6 meses… Buaahahaha¡¡¡ No me atrevía a llamarle, no sabía por qué, pero TENÍA que hablar con él.
Comimos y me fui a mi cuarto. Tenía que pensar cómo narices me iba a llevar equipaje para 6 meses, teniendo en cuenta que sería como muy caro llevarlo todo en el avión. Entonces me acordé de una libreta donde tenía mis “planes de futuro”. Creía haber pensado en eso bastante antes, y ahí estaba la solución: correo. Se me había ocurrido varios años antes, viendo un reportaje sobre las vacaciones, en el que una familia, en vez de llevarse todo el equipaje con ellos, lo mandaban a su lugar de vacaciones por mensajería. Cuestión resuelta, solo me llevaría ropa adecuada para el verano irlandés, y lo demás lo dejaría para que lo mandara mi madre. Preparé el equipaje pensando que me llevaría toda la tarde, pero estuve demasiado poco tiempo ocupada y tuve que volver a pensar en el tema que no quería pensar: la despedida. En ese momento, salió en la pantalla de mi ordenador la típica ventana de que alguien había iniciado sesión en Messenger. Ese alguien era mi psicóloga loca.
Justfeeltherain dice: Hello everybody¡¡
M.K. Need your smile dice: hola preciosa.
J: ¿Hola? No sera Diah djibhe o algo así?
M: ¿De qué me charras?
J:Ya me han dicho que te vas a Irlanda este curso… Gracias por avisar, eh?
M:Bueno, tampoco se lo he dicho a mucha gente, la verdad… Creo que solo lo sabía Iria, por ejemplo, Kyle ni siquiera lo sabe…
J:¿Qué? Ya estás poniendo Skipe, tengo que hablar muy seriamente contigo.
M: Vale, vale…
Puse Skipe y me recibió con su típica cara de pocos amigos, pero de broma.
-A ver, ¿cómo es eso de que TU NOVIO no sabe que para un año que podeis estar juntos tú te vas a la otra punta de Europa, y nunca mejor dicho?
-Primero, sabes perfectamente que Kyle y yo no somos novios. Segundo, no sabes lo difícil que se me está haciendo decidir si me voy o no, y tercero, quiero decírselo, pero no sé como
-A ver, Kav—Sophie era la única persona que me llamaba por ese nombre. Decía que no entendía por qué teniendo un nombre alucinante no lo usaba.—Primero, Kyle y tú SÍ sois novios. Solo tienes que ver cómo hablas de él y cómo habla él de ti. ¿Que no queréis llamarlo así? Vale, seguir de felicianos por la vida, pero esta es la verdad: Tú estás hasta los huesos por él y él por ti. ¿Más claro? AGUA.
-Vale, vale, no me mates… Tal vez sea así…
-De tal vez nada, ES así.—Seguimos hablando un rato y me ayudó bastante a decidir cómo se lo decía. Me pasó una imagen un poco rara por la cabeza y la deseché inmediatamente, pues SABÍA que nunca iba a pasar. ¿O tal vez sí? Me detuve a pensar un rato en esa cuestión. ¿Me veía con Kyle en esa situación? La respuesta era no, pero no sabía por qué. ¿Podía ser que solo lo viera como algo más que amigo, pero no lo suficiente? Intentaba imaginarme la situación, pero no podía. ¿Por qué? Menos mal que mi interlocutora me sacó de mis pensamientos.
-No quiero ni saber a qué viene esa cara de depresión mortal que se te acaba de poner.
-Es que me he imaginado algo…--A duras penas, se lo conté.
-¿Ves como sois más de lo que tú piensas? Por favor, nena, ya estás pensando en eso, eso solo significa una cosa: que quieres que pase.
-Pero es que esa es la cuestión: No tengo claro si querría que pasara o no. Ni siquiera consigo imaginarme la situación, y mucho menos la situación anterior a esa.
-A ver, eso no es malo, sabes tú todo el tiempo que llevo con Dani y NO hemos llegado a ese punto. No sé, tal vez… ¿Serás mala persona? Ya me has hecho pensar. Pero bueno, sígueme contando.
-Y eso, pues me ha hecho pensar si acaso es que no lo quiero como pensaba.
-¿Sabes lo que pasa? Que creo que sigues con tu idea de que tu primera vez tiene que ser con alguien mayor que tú, y eso no puede ser.—Estábamos hablando cuando alguien más se conectó a Skipe.
-Cambio de conversación, por favor, acaba de conectarse y creo que va a llamar.
-Perfecto, opinión masculina para el tema
-como digas algo, te mato.
-Hombre, si es la aragonesica más guapísima¡¡
-Ya será menos.
-De menos nada
-Si tú lo dices, verdad será.
-Por supuesto que sí. ¿Por qué te crees que eres lo más parecido a una novia que tengo?
-Jajaja, ¿ves como yo tenía razón?
-Hola Sophie, guapa. Vaya, mucho tiempo sin verte.—A partir de ahí, se pusieron a hablar entre ellos de lo último que habían hecho juntos.
-si quereis me voy, eh? Y tú, piano man, no me hagas dientes que aún no me he podido ir de fiesta con ella.—Cambiaron de conversación y en un momento saltó Kyle
-Oye, por cierto, enhorabuena por tu beca. ¿Ya has refrescado el irlandés?
-Vaya, las noticias vuelan. Creo que voy a matar a Iria. Aún no sé si irme, para un año que podemos estar juntos casi todos los días…
-Como no te vayas a Irlanda por mí, te mando yo a nado, bonita. A ver, que yo sepa llevas tanto tiempo queriendo irte que ya has perdido la cuenta. Este verano podemos aprovechar y estar juntos.
-De eso también te quería hablar yo… pasado mañana me voy a Madrid y en menos de dos semanas a Dublín. Hay un curso bastante interesante de teatro y…
-Con más razón entonces. ¿Qué es un año separados? Nada. Además, que no vas a estar tooodo el año allí, ¿o sí? Vendrás para vacaciones y demás…--Lo notaba demasiado poco afectado por el hecho de que estuviéramos lejos un tiempo, y además, sabía que esos dos me ocultaban algo, algo que no conseguí sacarles.
-Por cierto, Kyle, oye, necesito una visión masculina de algo para una prima mía.—Intenté por todos los medios no fulminarla con la mirada para que no se notara que lo de la prima era una bola como una casa.—Lleva bastante tiempo con su novio y el otro día estaba hablando con una amiga suya que va a ser madre, y terminaron hablando de que cuando se unirían ella y Fabrizio, su novio, al club. Entonces a ver, me contó que ella a Fab lo quiere mucho, pero que no se ve en ese punto con él, y entonces se empezó a rallar con que si eso significaba que no lo quería lo suficiente.
-A ver, eso hay que ver lo que hay detrás de todo eso. Primero, ¿cuántos años tiene tu prima?
-24
-¿Y está estudiando o algo? Porque eso es un gran paso.
-Creo que el año que viene quiere empezar un doctorado y él se va a ir de auxiliar de conversación.
-Entonces dile a tu prima que no se tiene que preocupar. Son jóvenes y si tienen planes, pues no es un buen momento. Además, no tiene que preocuparse por eso, no significa que no lo quiera ni mucho menos, perdona por la expresión, pero ¿tu prima es tonta o algo parecido?—Suspiré tranquila. Me había llamado tonta sin saberlo, pero por lo menos tenía su punto de vista sobre el tema y me había quitado un gran peso de encima. Pero aún así, aún me quedaba otro muy grande, y ella lo vio. Qué bien me conocía mi psicóloga loca, madre mía.
-Pero es que hay un punto un poco más delicado… Lo que de verdad le preocupa es que no han estado juntos y tampoco se ve con él en esa situación, y eso es lo que le da por pensar que es que tal vez no t… le quiere lo suficiente.
-Me reitero en mis palabras, con todo el respeto hacia tu prima, es un poquito tonta. En una relación no tiene por qué ser todo sexo, y menos si llevan poco tiempo. Un ejemplo que todos tenemos cerca: Iria y Miguel. Llevaban más de año y medio juntos. Además, eso no se piensa, simplemente llega. Mira que tener que estar dos enanos de 20 años dándole lecciones a una de 24…
-Sí, es que mi prima es muy tonta cuando quiere.—A eso no le podía responder vía Skipe, así que le mandé un
A VER SI LA TONTA VAS A SER TÚ, MONA
Vía Messenger, a lo que respondió riéndose a carcajada limpia
-Creo que nunca entenderé a las mujeres ¿y ahora de qué te ríes?
-Nada, nada, la prima de la que os hablo, que le he mandado un whatsapp esta mañana y ahora se me pica. Es que yo estoy con muchas cosas a la vez, ¿sabeis? Bueno, tortolitos, os dejo, que tengo que salir a hacer unos recadillos antes de que cierren las tiendas.—Nos despedimos y nos quedamos nosotros dos hablando.
-En serio, no deberías ni pensar eso. QUIERO que te vayas. Ese curso de teatro puede ser una gran oportunidad para ti y merece mucho más la pena que yo.
-Porque tú lo digas. Kyle, te quiero un montón, y no quiero que te menosprecies así
-Creía que eras tú la que no pensaba dejar de lado su pasión por un simple chico.
-Bueno, eso fue antes de conocerte. Además, sé que al final me voy a ir, solo que te voy a echar mucho de menos.
-Yo también, pero creo que sabes que yo no dejaría una oportunidad así por ti.—Lo sabía perfectamente desde que le conocí. La música era su pasión y todo lo demás era secundario. No obstante, eso no significaba que no nos quisiéramos el uno al otro como a nadie, aunque no supiéramos como qué.
-es que SABES que como lo hicieras dejaría de hablarte inmediatamente.—Ese era el último empujón que necesitaba para aceptar algo que le habían propuesto.—Y ahora voy a dejar de hablarte para ir a hacer un pequeño recado. No olvides que te adoro.
-Yo más. Nos vemos antes de lo que crees.—Esa era su forma de despedirse habitual, pero no sabía que ahí había algo de verdad.—Lámame cuando llegues a Madrid, por favor.

-OK, lo haré. Ya te echo de menos.—Corté la conexión, me puse música anti depresión y comencé a recoger mi cuarto. Quería dejarlo bien para no verlo hecho una birria cuando volviera, que a saber cuándo sería. A pesar de todo, mi depresión no se fue, sino todo lo contrario. No iba a poder despedirme en persona de mis amigos y eso me ponía bastante triste.

Capítulo 2

3 años después...



Había llegado el momento de la verdad. Había terminado 3º de Magisterio con las mejores notas de mi vida, y además, había hecho 3 asignaturas de las 5 que componían 4º, con lo que el año en el extranjero lo tendría más que libre. Había pedido una beca Erasmus para Galway, Irlanda, y me la habían concedido de sobra. Había vuelto a ser una rata de biblioteca para mis compañeros de carrera, pero no así para mis amigos de Zaragoza, a los cuales intentaba ver cada dos o tres meses como mínimo y con los que hablaba por lo menos una vez a la semana por Messenger, medio por el cual también me comunicaba con la que se había convertido sin duda alguna en una de mis mejores amigas desde que la conociera en la red 7 años atrás, y a la que no había podido conocer en persona por… no recordaba por qué, puesto que ambas habíamos estado en un concierto que para mí fue histórico, pues había podido conocer a mis ídolos, y además uno de ellos se acordaría de mí pasado el tiempo, aunque no volví a ir a ningún concierto. Al llegar a casa, me di cuenta que me había dejado el móvil cargándose y que tenía una llamada de un número que no conocía, de Madrid. Tenía el teléfono en la mano cuando volvió a sonar, apareciendo el mismo número en la pantalla.
-¿sí?
-Hola preciosa. Enhorabuena por tu beca.
-¡Victoria! Cuanto tiempo sin saber de ti… Cuéntame, ¿qué pasa?
-Bueno, veo que tu madre sigue sin ponerte al corriente de nuestras conversaciones… que mujer, madre mía. Te llamaba porque diga lo que diga la boba esa, quiero que te vengas pasado mañana a Madrid.
-¿Que qué?
-Te voy a contar por partes, pero no me puedes decir que no. Tu madre ya me lo ha dicho, pero le he dicho que tienes 22 años, que ya es hora de que te deje vivir tu vida…
-Me estás diciendo que…--A cada palabra que salía de su boca adoraba más a esa mujer. Me costaría bastante convencer a mi madre, pero tenía que conseguirlo fuera como fuera. Es más, cuando colgué, tuve claro lo que iba a hacer.
-Mamá, me da igual lo que me digas, ya tengo 22 años y dinero suficiente para vivir un tiempo por mi cuenta. Pasado mañana me voy a Madrid con Victoria. No me puedes decir que no, solo me quedan dos asignaturas, las cuales voy a hacer el año que viene en Irlanda, y he tenido las mejores notas de mi promoción hasta la fecha. Este verano no tengo otra cosa que hacer, así que… Lo siento, pero me voy.
-Espera, espera, espera, ¿qué es eso de que te vas?—Soltó mi padre. No había contado con que mi madre sí sabía de qué hablaba, pero mi padre no, puesto que no había hablado con Victoria, y que eso sería lo más difícil.
-Esto… ¿recuerdas que cuando empecé Geología mamá hablo con Victoria?
-Sí.
-¿Y que me dijiste que si tenái buenas notas en la carrera podría empezar a estudiar Dramático, siempre y cuando no interfiriera con un trabajo de verdad?
-No puedo decir que no. He de admitir que tus notas han sido muy buenas, y este verano te mereces tenerlo para ti, pero ¿no crees que me lo tenías que haber dicho antes? No sé, para que me hiciera a la idea—Mi padre… Mi relación con él siempre había sido bastante más distante que con mi madre, puesto que él no era tan “sensible”, pero si había alguien que me quería más que nadie, era él. Aunque a veces no lo pareciera, me quería incluso más que a mi hermano. Vale que me exigía bastante y que me ponía bastantes trabas para según qué cosas, pero era porque sabía que podía dar lo mejor de mí y porque quería que fuera la mejor en todo. Pero había de admitir que de no haber sido por él, me habría llevado muchos palos en la vida. ¡Un momento…! ¿Estaba diciendo que no se iba a interponer?
-Pues bueno, es que Victoria me ha dicho que hay un curso muy interesante el mes que viene en Dublín, y que hay dos becas que cubren el curso y parte de la residencia. Me ha apuntado para la beca, y dentro de una semana hacen la prueba en Madrid. No creo que la consiga, pero quiere prepararme ella para el exámen, así que me ha dicho que me vaya con ella pasado mañana, que vendrá a recoger algunas cosas. Es un poco improvisado, pero acabo de pensar que podía irme ya para todo el verano. El curso en Galway comienza a principio de Septiembre y el curso este, termina a finales de Julio. LA idea es quedarme ya allí para hacer un poco de turismo y conocer la Uni y la ciudad. ¿Qué os parece?—Mientras hablaba, me había dado cuenta de la situación: si me iba en dos días, lo más seguro era que no volviera por lo menos hasta Navidades. Eso significaba más de 6 meses sin ver a mis amigos de Zaragoza ni a Kyle, el cual “supuestamente” había pedido una Beca Séneca para venirse a estudiar a Teruel, con lo cual podría verlo todas las semanas, si no todos los días.


Por cierto, para que os hagáis una idea del aspecto de Kyle, aquí os dejo una foto. 


Aunque buscaba un chico pelirrojo cualquiera, la verdad es que me he enamorado de él. Parece ser que es cantante, descubierto en youtube. Se llama Patrick Tanner y hasta ahí puedo leer.

Capítulo 1


Victoria era una antigua “amiga” de mi madre. La relación entre ellas no había acabado muy bien, pero sabía por ella que había empezado a estudiar teatro muy joven y que ahora era una directora de escena bastante reconocida, además de profesora. Así que mi madre había hablado con ella… Increíble. Entonces, ¿se podría decir que no veía tan mal que estudiara teatro como segunda carrera?
-Ahora tengo que hacer unos cuantos recados, pero si quieres pasarte por mi casa esta tarde, podemos hablar tranquilamente. ¿sabes dónde vivo?
-Creo que sí, pero no sé exactamente…
-Bueno, te espero en el bar de debajo de mi casa… ¿A las 5?
-De acuerdo, ahí estaré.—No me lo podía creer. Mi madre, que tan reacia era a que hiciera teatro en ninguna forma, aunque ella misma lo había hecho en su juventud, había dejado de lado su orgullo y había hablado con una mujer que sabía mejor que nadie de qué iba la cosa. Ese día estaría sola en casa, porque mis padres habían ido a Zaragoza con mi hermano al médico, así que llegué a casa, me preparé un poco de pasta y esperé impaciente a que se hicieran las 4:45, pues aunque no me costaría ni dos minutos llegar al punto de encuentro, tampoco quería llegar tarde. Al llegar a la carretera, donde estaba el bar, oí a Victoria que me llamaba por detrás
-Vaya, qué puntual. ¿Quieres que tomemos un café allí o subimos a casa ya? Entre nosotras, prefiero hablar a solas, pero como tú prefieras.
-En ese caso, yo también lo prefiero.—Así pues, subimos a su piso, el cual me dejó alucinada. Nada más entrar, había una colección de máscaras venecianas, así que no me quería imaginar el resto del pequeño piso, y mucho menos su casa de Madrid.
-Pasa a la sala, ¿qué quieres tomar?—En vez de eso, le ayudé a preparar un té a la vainilla que me había recomendado, y muy bien recomendado, la verdad.—La última vez que vine, me dijo mi madre que había llamado tu madre para hablar conmigo. A ver, cuéntame, ¿qué es lo que quieres hacer?
-Victoria, a mí me gusta muchísimo el teatro… o eso creo, ya que en casa nunca me han dejado acercarme a una compañía… No sé, tal vez lo tenga un poco idealizado. Sé que es muy duro, y que muy poca gente consigue algo… Mi padre sobre todo cree que lo que quiero es hacerme famosa, pero no es así para nada. Yo solo quiero actuar y si resulta que tal… pues oye, bienvenido sea.
-Vaya, veo que lo tienes muy claro. A mí me pasaba lo mismo. Hasta que no me fui a estudiar Bachillerato a Madrid, nunca había pisado una compañía. Sí que estuve un tiempo en el mismo grupo de teatro que tu madre, pero no me gustaba como lo llevaba el director y lo dejé. Veo que lo tuyo es ilusión por la actuación, y creo que hay una opción muy buena para ti, que ya se la comenté a tu madre.—Al ver mi cara de “no sabía nada”, me lo contó a mí también. A cada palabra que decía, me parecía más perfecta la idea.—No sé, yo creo que esta es la mejor opción para ti.
-No, si yo también lo veo, pero es que voy a empezar Geología
-¿Y crees que la acabarás? No es falta de confianza, solo que creo que la Geología es más como curiosidad. Yo te veo más como profesora de idiomas.
-Es verdad, yo también. Y sé que si me llaman de aquí, volveré.—Pasamos el resto de la tarde hablando de qué se podía hacer si elegía la posibilidad que me había dado, y también de otras posibilidades que me gustaron un poco menos, pero que no las rechazaría tampoco. Así se hicieron las 8 de la tarde, hora a la que llamó mi madre para ver dónde estaba.—Pues estoy en…--Victoria se puso un dedo en los labios, para que no dijera que estaba con ella y cambié de idea.—En la vía verde, que he salido a dar una vuelta. En una media hora estoy en casa. ¿Dónde estáis vosotros? Ah, por Villarquemado… Vale, nos vemos. Ciao.
-Creo que tu madre sigue siendo un poco reacia a que hagas teatro, si no te ha hablado de nuestra conversación, así que ¿qué te parece si esto queda entre tú y yo? Te voy a dar mi teléfono y cuando prepare algún curso para todos los públicos, te llamo si te apetece, y podemos seguir hablando de esto aunque yo esté en Madrid.
-ME encanta la idea.—A pesar de que realmente la había conocido esa misma mañana, habíamos congeniado a las mil maravillas.

El año pasó y de nuevo estábamos en Junio. Había aprendido a vivir lejos de casa, a moverme por una ciudad que no era la mía y lo más importante: había conocido a gente increíble de la que nunca me olvidaría. También había aprendido muchísimo y había saciado mu curiosidad… pero aunque no había dejado de estudiar ni un solo minuto, no fui capaz de aprobar los 30 créditos necesarios para seguir en la carrera, con lo que si quería seguir con la que ya consideraba mi gente, me tocaría repetir todo el año, si no aprobaba en Septiembre. Muy a mi pesar, decidí que esa no era mi carrera y volví a hacer Selectividad, para ver si así podía hacer magisterio infantil (pues el de idiomas iba a desaparecer) en Zaragoza. No tuve esa suerte, sino que tuve que hacerlo en Teruel, pero ese año conocí a un chico en el conservatorio, el cual no tardaría en ocupar el puesto que había dejado vacante mi mejor amigo al desaparecer del mapa… ¿y quien sabe si algo más?

Introducción

La protagonista de esta historia es May Kavannah, una chica española pero con ascendencia Irlandesa (de ahí su nombre). Su aspecto... cabello castaño, ojos grises, piel pálida... podía pasar perfectamente por una chica del montón, pero guardaba algo muy fuerte en su interior. Algo que nadie había sabido ver y tal vez por eso desde niña la habían hecho de lado, y se había convertido en una persona solitaria. Como no tenía que ocupar su tiempo saliendo con sus amigos, lo ocupaba estudiando y cultivando sus pasiones, por lo menos en la medida en que en su casa se lo permitían. Así pues, sus libros y su violín habían sido sus compañeros durante toda su infancia y parte de su juventud. 

A la hora de acabar Bachillerato, se dio cuenta que realmente no sabía cual podía ser su camino ni su lugar en el mundo. Sí era cierto que su pasión principal, además de la música, era el teatro, pero después de la enésima discusión en casa sobre si Arte Dramático era o no una carrera, en la cual por millonésima vez salió perdiendo, decidió enfocarse en las demás cosas que le gustaban: los idiomas, conocer nuevas culturas, la paleontología y la historia antigua, y por eso sus opciones para la Universidad eran Magisterio de Lengua Extranjera, Geología, Historia y Filología antigua. Así pues, en Agosto ya estaba preparada para irse a estudiar a Zaragoza la carrera de Geología, carrera la cual no terminaría, pero que le traería grandes recompensas, pues ahí conoció a las que siempre consideraría sus mejores amigas, junto con alguna que otra chica a la que conocía por internet.

Apenas quedaban dos semanas para comenzar el curso cuando, paseando por el mercado que ponían todas las semanas en su pueblo, se encontró con una mujer que le saludó muy efusivamente, a la cual no creía conocer
-¡May! ¡May!--Obviamente, se referían a ella, pero la mujer que gritaba su nombre tan eufóricamente era una completa desconocida para ella.
-Perdona, no sé…
-Soy Victoria, no creo que te acuerdes de mí. Tu madre estuvo hablando conmigo a principio de verano, me dijo que querías hacer teatro
-Ah, sí… perdona, es que creo que no te había visto nunca.

Personajes.

Estos serán los personajes principales:

Lindsey Stirling as May/Kavannah. Es la prota. Enamorada de la música y el teatro, encuentra la forma perfecta de unir ambas pasiones gracias a una antigua amiga de su madre, Victoria

Sharon Stone as Victoria. Directora de escena, jurado en una de las becas de teatro más prestigiosas de Europa y cellana de adopción

Sophie: es la mejor amiga de May y con ella vivirá varias aventuras... interesantes. Aunque también le encanta la música, está estudiando Psicología. Un año en blanco tardío la llevará a vivir otra de sus aventuras.

Chaira Vainella as herself: Otra enamorada de las artes escénicas, compañera de aventuras de May y Sophie. Es una chica dulce, espontánea y muy amiga de sus amigos



Harry, Liam, Louis, Niall y Zayn as themselves: Después de hacer sus pinitos en la música, en grupo o por separado, o de no hacerlos, deciden presentarse a los castings de X Factor. Lo demás... es historia









A medida que vayan apareciendo más personajes (como por ejemplo, los hermanísimos o los tres mosqueteros) iré presentándolos.

Nota de la autora

Music is all around us. All you have to do, is listen

Como rezaba la película "Escucha a tu destino", "yo creo en la música igual que otros creen en los cuentos de hadas"

Creo que creer en los cuentos de hadas supone un gran esfuerzo, porque tienes que creer en algo que no es tangible. Tal vez la música tampoco lo sea, pero sí lo que te hace vivir. Gracias a la música puedes cumplir grandes (o pequeños) sueños, conocer a grandes personas que, duren lo que duren en tu vida, la marcan para siempre. consiguiendo incluso en apenas una semana marcar un antes y un después, hacerte creer en ti misma. También a otras que te demuestran ser grandes personas hasta que ya no las necesitas, que entonces solo son... personas. Y por último, puedes conocer a grandísimas personas que, las necesites o no, siempre están ahí, compartiendo tus buenos momentos, los no tan buenos, y los mejores.
También el teatro puede crear la misma magia, pero tal vez sea menos... tangible... DE MOMENTO.

En esta historia aparecen de una forma u otra esos tres tipos de personas y ambos sueños, unidos en la misma persona. Las historias son ficticias, pero basadas en sueños reales. Las personas son ficticias (no todas), basadas en personas reales.

Espero que si alguien lee esto, le guste tanto como a mí escribirlo.

#May